Observacion de ballenas en Puerto Vallarta
A través de la Secretaría de Turismo de Jalisco dentro de un marco de respeto, desde hace aproximadamente cuatro años se comenzó a promover la observación de la ballena jorobaza con fines turísticos, y los resultados han sido muy favorables. La observación de ballenas en la Bahía de Banderas es una de las más solicitadas por el turismo que llega a Puerto Vallarta y sus alrededores.
Los recorridos para la observación de la ballena jorobada iniciaron oficialmente a mediados de este mes de diciembre, y según los expertos febrero y marzo son los meses que se sugieren para observar a las ballenas a plenitud. Todos los que ofrecen los recorridos han recibido cursos y los permisos correspondientes por parte de la oficina local de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales [SEMARNAT].
La observación de ballenas es un verdadero espectáculo, y se puede disfrutar a través de un paseo de entre cuatro y siete horas por las azules y profundas aguas de la bahía. Son variadas las embarcaciones que ofrecen este servicio, y los costos por el recorrido van desde $300.00 a aproximadamente $800.00 pesos. Todo dependerá lo que cada embarcación ofrece. Hay algunas embarcaciones grandes que además de la observación de la ballena, ofrecen áreas de en cubierta para asolearse, mientras se disfruta de un recorrido costeando la bahía, con alimentos y bebidas. También existe la opción de contratar una panga que salen exclusivamente a buscar las ballenas para observarlas.
De acuerdo con la SEMARNAT, las primeras ballenas jorobadas llegan a la bahía en los últimos días del mes de noviembre Para aparearse y reproducirse, mientras que en los últimos días de marzo y primeros de abril comienzan el retorno a su lugar de origen.
La ballena jorobada que llega a las costas de México proviene de California, y pertenece a una de las poblaciones más importantes del Pacífico norteamericano, por lo menos en lo que se refiere su reproducción.
Un estudio realizado por la estación de biología marina de la Cruz de Huanacaxtle, Nayarit, reveló que en los últimos años se calcula que en México se pueden encontrar unos cuatro mil quinientos ejemplares. Asimismo, que cada temporada se diseminan para reproducirse en lugares como Los Cabos, Isla Isabel, Bahía de Banderas, Islas Marías, Golfo de California, Islas Revillagigedo y en las costas de Colima.
Varias son las especies que vienen a reproducirse en las aguas templadas de México, aunque llaman más la atención las que se acercan más a la costa, como es el caso de la ballena jorobada, así como la ballena gris que es común observar y estudiar porque también se atreve a entrar en aguas costeras.
Sin embargo, también arriban ballenas de aleta, azules y otras especies que tienen un comportamiento que hace más difícil su observación y estudio.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Ecología (INE), laobservación de ballenas se encuentra debidamente regulada por la Norma Oficial Mexicana (NOM-ECOL-1998), y desde la temporada del año 2000 la seguridad de los cetáceos está garantizada. Esta norma ha permitido establecer lineamentos y especificaciones que contribuyen a su protección y conservación del hábitat.
Entre otros aspectos, la norma contempla las formas de acercamiento a las ballenas, medidas y distancias, además de establecer que un máximo de dos embarcaciones podrán ver a una ballena a la vez con un máximo de 30 minutos, a una distancia de 30 metros (las embarcaciones menores) y a 60 metros (las embarcaciones mayores).
En esta región de Pacífico, se estableció que la temporada oficial de avistamiento de ballenas es del 15 de diciembre hasta el 31 de marzo.
En Puerto Vallarta, la mayor parte de las embarcaciones dedicadas a esta actividad salen de la zona de los peines de Marina Vallarta y de Los Muertos, mientras que en la parte del sur de Nayarit parten del Anclote, Cruz de Huanacaxtle y Bucerías, entre otros.
La Setujal informó que Puerto Vallarta es uno de los primeros destinos del país en promover la observación de ballena jorobada con fines turísticos y dentro del marco de respeto a los cetáceos.
En un comunicado, la dependencia señala que estudios científicos han permitido establecer que las ballenas hembras son más grandes que los machos, debido a que su alimentación es más abundante para sobrevivir en las etapas de reproducción, que generalmente es de noviembre a marzo. Agrega que las hembras llegan a tener una longitud de entre 15 y 18 metros con un peso promedio de 40 toneladas, las cuales se convierten en 60 cuando se encuentran preñadas, mientras que el macho tiene una longitud de 14 metros con un peso de 35 toneladas.
Un estudio realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) establece que hasta hace unas décadas vivían en el pacífico norte una 15 mil ballenas, de las cuales quedan alrededor de mil quinientos ejemplares.
De acuerdo con el estudio, la disminución de ejemplares se debe a la cacería emprendida por los balleneros japoneses, noruegos y rusos, así como por los pueblos que consumen la carne de ballena como alimento básico de su dieta.
Se estima que existen entre seis y siete mil ballenas en el Pacífico norte, de las cuales cerca de tres mil quinientas son “mexicanas” por haberse reproducido en aguas nacionales.
Se llama ballena jorobada, debido a que tiene una pequeña protuberancia en la parte de la aleta dorsal, luego de que cuando se arquea el cetáceo esa protuberancia se ve como si fuera una jorobita, además de que tiene una especie de berruga en donde se le pegan los parásitos tales como los balanos y pulgas de mar.
Es curioso observar en estas ballenas que, dependiendo de la época del año, cambien su peso; por ejemplo, la jorobada mide entre 12 y 13 metros de longitud y en verano, que está en su zona de alimentación, pesa 33 o 34 toneladas, mientras que cuando viaja a las costas de México llega a pesar entre 30 y 31 toneladas.
Las ballenas jorobadas buscan, generalmente, zonas naturalmente protegidas para criar a sus ballenatos y la Bahía de Banderas es una zona bastante protegida y en donde una cría, cuya gestación se lleva un año, encuentra tranquilidad para invertir el tiempo en alimentarse, ganar peso y formar una capa de grasa que la proteja cuando regrese al hemisferio norte.
El espectáculo que ofrecen las ballenas al saltar fuera del agua se debe a que es una forma en que los machos atraen la atención de la hembra, sin embargo, esto representa todo un espectáculo para todos los que tienen la oportunidad de verlas en los días soleados y despejados.
La estación de biología marina de la Cruz de Huanacaxtle estima que cada temporada arriban a aguas de la bahía unas doscientas ballenas jorobadas, en donde concluyen su etapa de reproducción. La ballena jorobada puede vivir entre 40 y 60 años, además de que es una de las más grandes que existen en el mundo.
La ballena de mayor tamaño es la azul, que alcanza una longitud de 30 metros, en ese orden le siguen la ballena de aleta con 22 metros, la ballena de arco, la gruga y la jorobada, que con esto se ubica en el quinto lugar en cuanto a longitud.
Las ballenas se alimentan con “barbas”, filtrando krill y pequeñas sardinas, aunque a diferencia del resto de las especies la jorobada lo hace en grupos de cooperación, pues cuando encuentra una considerable masa de alimento se organiza.
La observación de la ballena jorobada resulta ser une extraordinario espectáculo natural, y la experiencia de poderla apreciar a escasos treinta metros de la embarcación, resulta ser una vivencia inolvidable. Para la plena observación de las ballenas se requiere de un clima despejado y la vista a la zona temprano.